lunes, 6 de octubre de 2008

Black Rebel Motorcycle Club - Teatro Caupolican 03/10/08



Generalmente dentro de los referentes del rock nos encontramos con las típicas etiquetas de que hay muchísima locura, ruidos despampanantes y olor mezclado entre cigarrillos y alcohol. Muchos de estos tópicos se pudieron vivenciar en lo que fue la jornada del viernes 3 de Octubre, en un Teatro Caupolican no tan lleno y con un ambiente de expectación innata, en lo que iba a ser el primer concierto de Black Rebel Motorcycle Club en nuestro país.

Muchos ya esperaban lo que presenciarían y otros ni siquiera se imaginaron cuan ruidosos sonaban los BRMC en vivo. Sin embargo dentro de esa misma muralla de ruido, a veces no se alcanzaba a vislumbrar lo buenos músicos que son este clan rebelde, algo que se manifestó en joyas como; la malograda “Love Burns”, la muy austera “Whatever Happened To My Rock N’ Roll” y la inaudible “Six Barrel Shotgun”, siendo solo algunas canciones perjudicadas por un sonidista, que al parecer, esta bastante sordo o que realmente nunca supo como ecualizar un sonido acorde a los ruidos que esta banda genera.

Un set list que en todo momento fue sumamente generoso, durando algo mas que dos horas y netamente enfocado en lo que han sido sus dos mejores trabajos, “BRMC” [2001] y “Howl” [2005], mas un par de temas nuevos que en general suenan algo desgastados, cayendo en ese auto plagio del que nos ha invadido el ultimo tiempo. Grandes momentos los hubo y eso se plasma en canciones como; la muy sentida “Red Eyes And Tears”, la poderosísima “Ain’t No Easy Way”, la melosa “Howl” y quizás la mejor de toda la noche “Spread Your Love”, que también sirvió de cierre para una jornada sumamente contenida y que termino por explotar con esta ultima joya.

Después del desalojo del teatro vino una sorpresa que muy pocos esperaban, la salida de Robert Levon a la calle, que con guitarra en mano y rodeado de quizás unas 100 personas, que aun pululaban fuera del recinto, se subió a un auto y comenzó a cantar “Sympathetic Noose”, algo que a la mirada atónita de los presentes fue un regalo muy bien merecido. Quizás el momento de la noche y el cual extrañamente emociono muchísimo mas, que su larguísimo show dentro de ese recinto. Como por ahí dicen la actitud es lo que finalmente define al rock y no necesariamente la cantidad de canciones y el ruido que este puedan generar.



**Foto por Straight Line


Robert Levon - Sympathetic Noose (Live)